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domingo, 17 de mayo de 2009

Torneo Clausura 2009 - Boca Juniors 2 Arsenal 1

Román regresó tras 37 días, desperdició un penal en la primera etapa y mejoró su rendimiento en el complemento. El Arse se había puesto en ventaja a través de Matos (PT 6m), pero el Xeneize lo dio vuelta con goles de Figueroa (PT 24m) y Chávez (PT 41m).

Que Riquelme haya vuelto a jugar tras 37 y que Boca se haya reencontrado con la victoria luego de siete partidos no es una mera coincidencia. Román es el conductor del Xeneize y, con él en la cancha, las cosas cambian. El enganche no lució, sólo mostró algunas pinceladas de su talento y hasta erró un penal, pero supo enfriar el partido cuando hizo falta y fue vital para sostener la ventaja, algo que se le venía haciendo muy difícil al conjunto de Carlos Ischia tanto en la Copa Libertadores como en el Clausura.
El 2-1 ante Arsenal le devolvió la calma a un Boca que venía golpeado por algunos resultados que se le habían escapado sobre la hora (ante San Lorenzo y Defensor Sporting). Además, el Xeneize logró despegarse de los puestos del fondo y alcanzó los 16 puntos. Así, los fantasmas del último puesto se alejaron de La Boca.
Las cosas no habían arrancado nada bien para el local. Apenas iban seis minutos cuando Arsenal aprovechó un error rival para aventajarse a través de Matos. La línea defensiva no daba garantías y Paletta, quien regresaba de una lesión, estaba a destiempo. Para colmo, Román erró el penal y luego desapareció por un rato. Entonces, el abanderado de Boca fue Chávez. Por la banda izquierda, Pochi hizo la diferencia: asistió a Figueroa para el empate y luego marcó el segundo en una jugada que empezó y terminó él mismo.
En el segundo tiempo, Burruchaga cambió la táctica y puso a Poggi para abrir un poco la cancha. Así, Arsenal comenzó dominando el juego con posesión de balón pero sin argumentos sólidos para lastimar en los metros finales. Con el correr de los minutos, Riquelme fue tomando protagonismo, al igual que Gracián y Mouche, y Boca empezó a aprovechar los espacios que cedieron los de Sarandí.
Pero una vez más a los de Ischia les costó liquidarlo. Ya sea por errores en la definición o por la gran actuación de Campestrini (el mejor de su equipo), los de Ischia perdonaron una vez más a su rival. Lo tuvo Gracián, lo tuvo Román y también lo tuvo Mouche. Arse respetó demasiado la historia y no se atrevió a buscar el empate. Tal vez, contra otro equipo y en otras circunstancias, Boca hubiese pagado muy caro no liquidarlo. Pero con Román las cosas son distintas. Volvió el Diez y, con él, el Xeneize se reencontró con el triunfo.
Texto y foto www.tycsports.com

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